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Los accesorios y utensilios de cocina y su evolución al mundo moderno

Durante la edad media, los accesorios y utensilios de cocina, pasaron por diferentes elementos de fabricación, se inicia con el uso de utensilios de madera, se pasa al barro o arcilla a la cerámica, y luego al metal y al vidrio.

Se tienen muy pocas evidencias, de los materiales utilizados para la elaboración de los accesorios y utensilios de cocina, antes del desarrollo de la cerámica, debido a la limitada evidencia arqueológica, esto creen los entendidos en la materia, se debe a la descomposición de la madera y la arcilla o barro. Las civilizaciones se las ingeniaron para proporcionarse con los materiales de la naturaleza para elaborar sus elementos para preparar sus alimentos y alimentarse. Así pues, se conoce de la utilización por ejemplo de las conchas de tortugas o moluscos, por parte del hombre primitivo, tubos sellados de bambú utilizados en diferentes lugares de Asia, o los cuencos de piedra tallados por los americanos prehispánicos.

El metal mantuvo durante mucho tiempo su supremacía como materia prima para cocinar en el fuego. A finales del siglo XIII y primera mitad del siglo XIV, el metal era el material que predominaba para su aplicación en el fuego, mas sin embargo la madera también era muy utilizada para la fabricación de los accesorios y utensilios de cocina.

Con la utilización de la cerámica en la fabricación y la creación de múltiples utensilios de cocina se pasa a otro nivel, esta permitió su utilización a gran escala, ya que fueron fabricados con mucha resistencia y además su costo era mas accesible que el resto de los utensilios.

En la edad media se cocinaba a fuego abierto y se utilizaba el barro, hierro o bronce para la fabricación de ollas, sartenes y calderos. Para preparar los alimentos, existían una gama de cuchillos, cucharas, pinchos y tijeras, así como el mortero era utilizado en la cocina para esa época.

Un fuego abierto se utilizaba para cocinar la mayoría de los alimentos durante la época medieval, ya sea en la cocina de un hogar rico o en la choza de una familia pobre. Mientras que las clases bajas cocinaban sobre un fuego abierto dentro de sus chozas, muchas cocinas pertenecientes a las clases altas a menudo se construían fuera del edificio principal para evitar la propagación del fuego. Las cocinas de los castillos se encontraban generalmente en la planta baja. Los métodos típicos usados al cocinar a fuego incluían asar, hornear, ahumar, hervir y freír.

 

La dieta para las que eran consideradas clase baja, consistía de pan integral, cereales, quesos, guisos, sopas a base de tubérculos y legumbres, alguna que otra vez, consumían pescado. Utilizaban ollas y calderas para cocinar los guisos, una cacerola o sartén para cocinar los huevos. En estas casas tenían algunos utensilios como los tazones de madera, algunas cucharas y un cuchillo. El pan y la pastelería se envolvían en arcilla y se colocaban directamente en el fuego.

En la dieta de las llamadas clases altas, también había guisos y sopas y se cocinaban a fuego abierto, en grandes ollas las cuales se hacían a partir del hierro, bronce cobre o arcilla. Se utilizaba una plancha o asador de madera para asar los animales sobre el fuego. Tenían un horno independiente para cocinar pan y pasteles. Las estufas eran generalmente largos bancos de piedra, con recipientes profundos fijados en la estructura. La cocina también contenía una gran selección de cuchillos para tallar y preparar la carne. Las cucharas, tenedores y tamices de carne eran de uso común en la cocina, aunque los tenedores no aparecieron en la mesa durante este período. Un mortero y un mortero de mano se utilizaba para moler hierbas y especias

En las grandes fiestas de esta época, se servían una gran variedad de platillos, entre carnes asadas, aves, pescado, acompañados de guisos, pastas, salsas y paltos dulces decorados. En los castillos, comían en vajillas de plata los que estaban sentados en la mesa principal, mientras que el resto de los comensales comían en una zanjadora, el cual era un pan ahuecado en forma de recipiente, este no se solía comer por lo duro que lo elaboraban para mantener la comida. Los cuchillos y tenedores de plata se solían utilizar por los servidores para cortar y servir la carne.

Para la época del Renacimiento, se puede observar la existencia de balanzas, tenazas, tenedores para asar, tamices y las rejillas metálicas para realizar asados a la parrilla.

Ya con la Revolución Industrial del siglo XVIII, se amplia y se mejora los materiales para la fabricación de los accesorios y utensilios de cocina, lo que permitió la elaboración a gran escala, encontrando utensilios a un precio menor, esta época, marca un hito en esta industria, ya que, con la penetración y mejora de los transportes, el crecimiento de la clase media y el aumento de la cultura gastronómica, propician la aparición de novedosos útiles para la cocina.

Durante el siglo XIX, resurge con fuerza la cerámica, y aumenta la variedad de materiales y es así como se encuentran cacerolas de cobre o hierro forjado o cacerolas de aluminio. En este siglo debido al avance de la cocina francesa, aumenta la fabricación de utensilios de cocina.

Para el año 1850, con el descubrimiento del plástico, y todo el siglo XX, se empiezan a fabricar los accesorios de cocina con este tipo de material, haciéndose muy popular tanto en el área gastronómica como en el ámbito industrial. De igual manera para principios del siglo XX se inventa el acero inoxidable, para el año 1919, se patenta en España la primera olla exprés.

Se atribuía al uso de los utensilios de cocina muchos problemas de salud durante todas estas épocas. Las herramientas que se utilizan para preparar los alimentos, como por ejemplo las ollas y sartenes, están elaborados ya sea por uno o por varios metales. Cada uno de estos materiales poseen ventajas y desventajas, las cuales son importantes conocer a la hora de escoger en qué superficie vamos a cocinar nuestros alimentos, especialmente en la forma en que puedan afectar la salud

La intoxicación con metales pesados sucede porque nuestro organismo no tiene sistemas para eliminarlos. Su acumulación produce una toxicidad lenta, insidiosa e inevitable. Sin darnos cuenta, contaminamos nuestros alimentos en la propia cocina, con reconocidos tóxicos como metales pesados o productos sintéticos

Los principales materiales utilizados en industria de los utensilios de cocina son: el acero inoxidable, diferentes tipos de aluminio, cerámica, vidrios y superficies con capas antiadherentes.

 

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