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El ginsenósido proporciona protección de amplio espectro contra las neuropatías, según un estudio chino

El ginsenósido, ingrediente bioactivo del ginseng, es capaz de proteger contra una amplia gama de enfermedades neurodegenerativas, así lo ha confirmado una investigación china.

 

El ensayo al que hacemos referencia lo financió el Programa del Comité de Ciencia y Tecnología de Shanghái. El equipo de investigadores estudió el efecto protector del ginsenósido para una serie de neuropatías, como derrames cerebrales, depresión y enfermedad de Alzheimer.

 

A través de la revisión, señalaron que el ginsenósido y sus derivados, incluidos los polisacáridos de ginseng, el aceite volátil y los péptidos, son “reservas potenciales” como agentes activos en la prevención y el tratamiento de enfermedades cerebrales. En este sentido, en un estudio del año 2015 en pacientes con accidente cerebrovascular, los investigadores encontraron que los ginsenósidos podrían reducir la hemorragia intracerebral sintomática.

 

Pormenores del estudio

 

Cabe destacar que los pacientes con accidente cerebrovascular se seleccionaron mediante un método de asignación al azar basado en la puntuación de la Escala de accidentes cerebrovasculares de los Institutos Nacionales de Salud de China. Más tarde, se aleatorizaron en dos grupos de tratamiento.

 

Durante el proceso, los participantes recibieron simultáneamente un placebo o ginsenósidos a una dosis máxima de 100 mg. El tratamiento incluía un 10% de activador de plasminógeno tisular recombinante, mientras que el 90% restante pertenecía a una infusión.

 

Los investigadores encontraron que este método había mejorado los resultados obtenidos hasta el momento. Además, señalaron que apoyan el uso clínico de los ginsenósidos “como un suplemento potencial con el tratamiento activador de plasminógeno de tejido recombinante”.

 

Otras investigaciones

 

De cara a otros estudios, se ha probado que el extracto de ginseng oral podría aliviar la depresión menopáusica. Por ejemplo, en 2015, una investigación surcoreana en la que participaron 35 pacientes de entre 18 y 65 años recibió ginseng rojo. Sus síntomas depresivos se evaluaron a través de la Escala de depresión de Montgomery-Asberg y la Escala de síntomas de depresión.

 

En los resultados se observó que la gravedad de la depresión había mejorado significativamente. Esto demuestra que el ginseng rojo coreano podría cambiar los síntomas residuales de los pacientes con depresión.

 

Baja biodisponibilidad

 

Hasta ahora, se han identificado más de 180 especies de ginsenósidos. Sin embargo, existe un problema de baja biodisponibilidad de los ingredientes activos.

 

Sin ir más lejos, Rg1, una molecula activo en el ginseng, tiene una baja tasa de biodisponibilidad del 1% al 20%, ya que las bacterias intestinales la degradan fácilmente después de la administración oral. De hecho, según la revisión, “cambiar el método de dosificación de la administración oral a la nasal puede ayudar a abordar el problema”.

 

Los investigadores citaron un estudio con ratones elaborado en 2011, publicado en el Chinese Journal of Experimental Traditional Medical Formulas. En él probaron que la administración nasal de solución salina Rg 1 oral, podría aumentar la distribución y la eficiencia de transporte de Rg 1 en 5,05 y 2,50 veces.

 

En otro estudio de 2010 publicado en el Journal of Guangdong College of Pharmacy, los investigadores también señalaron que Rg 1 podría penetrar en la piel. Esto podría abrir el camino para más tipos de métodos de administración de Rg1.

 

Muy presente en la cultura china

 

Cabe destacar que el ginseng es uno de los ingredientes herbales tradicionales populares en Asia Oriental, principalmente en países como China, Corea del Sur y Japón. De hecho, en China la dosis doméstica de medicamentos que contienen ginsenósido es enorme. Algunos de ellos se comercializan en dosis orales y otros en forma de inyecciones.

 

En cambio, los autores del ensayo señalaron que hay una falta de integración de investigación y marketing. “La práctica clínica en China es próspera, pero se echa en falta una investigación clínica de alto nivel”, han añadido los investigadores.

 

Por ello, los autores han destacado que “los futuros ensayos deberían llevar a cabo la integración de la investigación y reevaluaciones de la eficiencia posterior a la comercialización”. En particular, se refieren a los casos en los que se proporcionen estudios teóricos de alto nivel de investigación clínica, “y así dilucidar a fondo los mecanismos celulares y moleculares, proporcionando una serie de vías de transducción de señales para revelar el misterio de los ginsenósidos”, concluyeron los investigadores actuales.

 

Referencias

 

Huang X, Li N, Pu Y, Zhang T, Wang B. Neuroprotective Effects of Ginseng Phytochemicals: Recent Perspectives. Molecules. 2019 Aug 14;24(16).

 

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